27 de mayo de 2009

El abstencionismo no es la solución

Según diversas fuentes consultadas, tanto públicas (Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública de la Cámara de Diputados) como privadas (Consulta Mitofsky), se estima que en las elecciones intermedias de julio próximo, el abstencionismo oscilará entre el 65 y 70 por ciento. De cumplirse dicho porcentaje, serán unas elecciones históricas por la baja participación.

Cada quien tendrá sus razones por las cuales ha decidido no salir a votar en julio próximo. Creo que al final del día es el reflejo de una democracia desgastada; un país cuyos ciudadanos están cansados de ver que su voto no les garantiza nada, en el que los partidos políticos velan solo por intereses personales, en el que abundan los problemas sociales y la falta de soluciones para combatirlos.

Hoy en día, abundan las propuestas de no ir a las urnas, también las hay en el sentido de ir a las urnas y anular el voto en protesta. El argumento principal de dichas posturas es que los candidatos electos, tengan tan poca legitimidad como se pueda.

En relación con lo anterior y respetando el punto de vista de los que se han unido a dichas propuestas, me parece que ello sólo soluciona el problema desde un punto de vista teórico. Sin embargo, si nos vamos a la práctica, nos damos cuenta que cualquier candidato electo ocupará un cargo público sin importar el número de ciudadanos que hayan votado por él, siempre y cuando obtenga la mayoría de los votantes.

Al final del día me parece que ahí es donde está el problema. Imaginemos unas elecciones con un abstencionismo del 90 por ciento. Con ese 10 por ciento de votantes se elegirían a los nuevos diputados, senadores, etc... y los problemas de fondo persistirían.

Con todo respeto, los mexicanos no estamos para cruzar los brazos y protestar de esa manera. Seamos realistas, el no votar es igual a no hacer nada. No creamos que por inconformarnos de esa manera nuestro país va a cambiar.

Cambiemos la mentalidad y propongamos, no se trata nada mas de escuchar propuestas, sino de dar propuestas. Por ejemplo, si le proponemos a un candidato a diputado o a senador que considere la figura de la reelección directa inmediata (la cual nos dará un mayor acercamiento con quien nos representa)y este se compromete a meter una iniciativa del tema entonces será un candidato a tener en cuenta.

Cambiemos la mentalidad y dejemos de pensar que todos los políticos son iguales. No me queda la menor duda que hay varios que no vale ni la pena hablar de ellos, sin embargo, tampoco me queda duda de que hay con quienes si vale la pena acercarse.

VOTEMOS POR QUIEN SE COMPROMETA.

1 comentarios: